RENÈ GUÈNON
¿Qué podemos decir de él?, o más bien, ¿que no podríamos expresar de él sin quedarnos cortos?
Tenemos ante nosotros a un prístino exponente de la filosofía de la esencialidad, un místico pleno del siglo XX, justo cuando ya creíamos que los grandes iniciados habían sido cosa del pasado y de las grandes historias fundacionales de la espiritualidad universal.
René Guénon es el buscador por excelencia, ejemplo vivo y palpitante del Hombre Conciente que indaga, busca y halla la Verdad como expresión única y presente en la Gran Tradición de los Misterios, tantas veces revelada al hombre, en todos los pueblos, culturas y tiempos.
El trabajo monumental de Guènon es eso: monumental. Analiza, con mirada incisiva y profunda, todas las formas y manifestaciones de las enseñanzas iniciáticas con una erudición vasta y coherente en torno a un solo eje: la solidez y unicidad del pensmiento espiritual, al fin Uno.
Los textos de Guènon constituyen, sin duda alguna, la guía más segura y el camino más confiable para aproximarnos, gradualmente, al centro de nuestro interior personal y humano más profundo, al quid de la condición humana, ahi donde mora el Inefable, ahí donde Reina ÉL.
¿Cuántos caminos hay para ingresar a eso mundo maravilloso de DIOS?

He aquí lo que se dice de R. Guènon en Wilkipedia:
RÈNE GUÈNON:
Filósofo y metafísico francés (15 de noviembre, Blois, 1886 - 7 de enero, El Cairo, 1951). De profesión matemático, es conocido por sus publicaciones de carácter filosófico espiritual y su esfuerzo en pro de la conservación y divulgación de la Tradición Espiritual. Se le relaciona con Ananda Coomaraswamy, otro gran metafísico del siglo XX. Gran estudioso de las doctrinas orientales y de las religiones, René Guénon se esforzó por aportar a Occidente una visión no simplista del pensamiento oriental, especialmente de la India y por su defensa de las civilizaciones tradicionales frente a Occidente. Es de destacar a este respecto su crítica a la civilización occidental desde presupuestos metafísicos y no ideológicos ni políticos. El estudio de sus libros sobre el hinduísmo es indispensable para todos aquéllos que quieran profundizar en dicha tradición. En 1930 abandonó Francia y se instaló en Egipto para profundizar en el conocimiento del sufismo y el mundo tradicional islámico. René Guénon se había convertido al Islam con anterioridad, introducido por un amigo sueco y estaba vinculado a una tariqa sufí de la rama shadhilí. Allí, en Egipto, permaneció hasta su muerte en 1951, siendo conocido en los círculos del sufismo egipcio por el nombre de 'Abdul Wahid Yahya'.
En su biografía Paul Charconnac se refiere a él en estos términos:
“No se le puede definir, ni clasificar. Él no fue un orientalista, no fue un historiador de las religiones, no fue un poeta, ni un ocultista (si bien abordó asuntos que antes que él eran referidos bajo la denominación de “ocultismo”), tampoco era un filósofo... Se podría decir que fue un metafísico, pero la metafísica que el exponía tenía poco que ver con los manuales de filosofía al uso.”
Y sin embargo, R. Guènon, asi lo niegue Charconac, fue en esencia un filósofo.
