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Nunca la Iniciación -como proceso interno- ha sido desconocida por los hombres de diversas culturas. Prueba de ello es la existencia de libros sagrados cuyos mensajes abundan en alusiones a la vida eterna, el reino, el nirvana y otros estados superiores de conciencia, así como los requisitos espirituales para acceder a ellos. Algunos de estos mensajes, sino es que todos, hay que leerlos entre líneas ya que estan dirigidos a aquéllos que pueden percibirlos, y no a aquéllos que "tienen ojos y no ven, oídos y no oyen".
En el libro de Mateo -7, 13- cuando Jesús refiere la puerta estrecha, se nos dice:
"Entrad por la puerta estrecha;porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta que lleva a la vida, pocos son los que la hallan".
Para el aprendiz, la Iniciación es la penetración en el misterio más profundo: ¿Quién soy, de dónde vengo, a dónde voy?
Responder estas preguntas requiere, sin duda, un viaje "hacia dentro de uno mismo", hacia lo oculto y escondido bajo todo el ropaje de la apariencia y la forma. Iniciarse es penetrar uno mismo en otra realidad que es a la vea divina y sagrada; la iniciación sugiere necesariamente una toma de conciencia de la verdadera naturaleza del Ser, de la sabiduría inteligencia divinas. Es el abandono conciente del mundo de las apariencias para ingresar en un mundo maravilloso: el mundo de las esencias.
Tal toma de conciencia, si bien requiere de la voluntad personal, es de entenderse que su verdadera operadora es la Voluntad Divina actuando en cada uno de nosotros.
Pero muchos son los llamados y pocos son los elegidos...
La Logia es para todos, la iniciación real para pocos. Asi de simple.

Esto dicen los del Colegio Invisble.